FLUJO DE LA VIDA
Encuentra el error a este flujo de la vida o de tú vida.

No me gusta equivocarme pero sé que soy humano y me equivoco siempre, con la misma frecuencia que la mayoría de las personas.
En la educación media tuve una compañera que tenía un padre muy estricto, egoísmo de padres, quien no aceptaba que sus hijas cometieran errores. Mi amiga vivía con un profundo resentimiento porque su padre no la aceptaba tal como era, quería que ella fuese perfecta todo el tiempo. Un ideal difícil de alcanzar.
Cuando mi amiga finalmente se graduó, se casó y finalmente se traslado a otra región, se declaro libre de su padre, muy feliz. Pero sin darse cuenta continuó queriendo ser perfecta, su libertad no fue completa porque era esclava del perfeccionismo. Le tomo muchos años, problemas en su matrimonio y consultas con su sacerdote y sicóloga para llegar a conocerse y liberarse de la sombra de su padre.
Mi padre y el tuyo probablemente no fueron como el de mi amiga. A ti como a mí probablemente no se nos exigió perfeccionismo, pero podría ser que sin darnos cuenta seamos muy duros a la hora de juzgar y juzgarnos.
No importa que nos creamos libres e independientes si no nos perdonamos por nuestros errores. La recriminación es una forma de esclavitud. Si la tienes libérate porque no deja nada positivo. Cuando se cometen errores analiza tus acciones, aprende las lecciones y muévete, no te quedes con el complejo de culpa.
Recriminar: Es censurar o criticar a una persona por su comportamiento o echarle en cara su conducta. Ejemplo: el jefe recriminó duramente a su trabajador por haber llegado tarde; Jesús recrimina a sus discípulos en varias ocasiones por su poca fe y su falta de confianza en Dios. Sinónimos: increpar, regañar, reñir, reprender.
De los errores se aprende, sino se aprende la lección la vida nos llevará a cometerlos de nuevo. Una vez aprendida la lección los errores han cumplido su objetivo y lo mejor es corregirlos y olvidarlos.
Las personas no pueden ser 100% felices, pues significaría tener todo en el mundo o saber todo en la vida propia y de los demás, pero al darnos cuenta que somos infelices debemos de deshacernos de esa infelicidad detectada para al menos liberar a nuestra alma de esa carga.
Practiquemos, que perdemos.
No me gusta equivocarme pero sé que soy humano y me equivoco siempre, con la misma frecuencia que la mayoría de las personas.
En la educación media tuve una compañera que tenía un padre muy estricto, egoísmo de padres, quien no aceptaba que sus hijas cometieran errores. Mi amiga vivía con un profundo resentimiento porque su padre no la aceptaba tal como era, quería que ella fuese perfecta todo el tiempo. Un ideal difícil de alcanzar.
Cuando mi amiga finalmente se graduó, se casó y finalmente se traslado a otra región, se declaro libre de su padre, muy feliz. Pero sin darse cuenta continuó queriendo ser perfecta, su libertad no fue completa porque era esclava del perfeccionismo. Le tomo muchos años, problemas en su matrimonio y consultas con su sacerdote y sicóloga para llegar a conocerse y liberarse de la sombra de su padre.
Mi padre y el tuyo probablemente no fueron como el de mi amiga. A ti como a mí probablemente no se nos exigió perfeccionismo, pero podría ser que sin darnos cuenta seamos muy duros a la hora de juzgar y juzgarnos.
No importa que nos creamos libres e independientes si no nos perdonamos por nuestros errores. La recriminación es una forma de esclavitud. Si la tienes libérate porque no deja nada positivo. Cuando se cometen errores analiza tus acciones, aprende las lecciones y muévete, no te quedes con el complejo de culpa.
Recriminar: Es censurar o criticar a una persona por su comportamiento o echarle en cara su conducta. Ejemplo: el jefe recriminó duramente a su trabajador por haber llegado tarde; Jesús recrimina a sus discípulos en varias ocasiones por su poca fe y su falta de confianza en Dios. Sinónimos: increpar, regañar, reñir, reprender.
De los errores se aprende, sino se aprende la lección la vida nos llevará a cometerlos de nuevo. Una vez aprendida la lección los errores han cumplido su objetivo y lo mejor es corregirlos y olvidarlos.
Las personas no pueden ser 100% felices, pues significaría tener todo en el mundo o saber todo en la vida propia y de los demás, pero al darnos cuenta que somos infelices debemos de deshacernos de esa infelicidad detectada para al menos liberar a nuestra alma de esa carga.
Practiquemos, que perdemos.


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